Con motivo de la reciente Fiesta de San Cayetano, se escucharon reclamos proféticos de diversos obispos católicos sobre la problemática del empleo y los trabajadores. Frases como ¨ hay que recuperar la cultura del trabajo ¨, ¨ que no se lo puede suplir con la dádiva o un seguro por generoso que sea ¨, sonaron fuerte en la Argentina. También se reclamo por la problemática del empleo juvenil y su relación con la educación.Es el hombre, como hijo de Dios, quien dignifica el trabajo, pero también, que es el trabajo el que posibilita su realización. Esto nos habla no sólo de su importancia, sino de las condiciones en que se debe desarrollar. Un trabajo que embrutece o esclaviza no está en la línea de su realización ni, por supuesto, del plan de Dios”. Porque el trabajo no es “un elemento más dentro de una cadena productiva, sino que es expresión de la vocación del hombre”. Así lo expresó el arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, en su mensaje semanal dedicado en esta oportunidad a reflexionar sobre el trabajo, con ocasión de la fiesta de San Cayetano que se celebró el sábado 7 de agosto.
El prelado subrayó que al trabajo no se lo puede “suplir con la dádiva o un seguro por generoso que sea” sino que “es la misma vocación del hombre la que lo reclama con su justa remuneración”.
En ese sentido agregó: “Al presentar el trabajo aspectos sociales y económicos ¿Tiene sentido tratarlo como un tema religioso? ¿Es correcto acercarnos a san Cayetano para interceder ante Dios para conseguir o conservar el trabajo? La respuesta es, ciertamente afirmativa, porque es el hombre el sujeto del trabajo”. Además, “lo religioso, no es algo ajeno a la vida del hombre, sino que existe como realidad inherente a su condición humana y espiritual. Toda la vida y circunstancias del hombre, sea el amor, la familia, la política, en este caso el trabajo, participan desde el hombre de una dimensión religiosa”.
La cultura del trabajo
El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, presidió la misa central en el templo dedicado a San Cayetano, en la localidad correntina del mismo nombre, donde destacó la presencia de miles de peregrinos que se acercaron para pedir pan y trabajo o agradecer haberlos recibido, al tiempo que llamó a refundar la sociedad desde los mismos ciudadanos. Al día siguiente, el prelado correntino encabezó la 24ª Peregrinación de los Trabajadores a San Cayetano, donde expresó “preocupación” por la pérdida de la cultura del trabajo, al asegurar que “hay niños que nunca vieron a sus padres y abuelos trabajar, pero tienen el pan diario”. Asimismo, estimó que los argentinos “necesitamos con urgencia recuperar el hábito de trabajar”.
“Amar a Cristo, a la Iglesia y a los pobres; sólo así podremos soñar con un bicentenario con justicia e igualdad, y con una Iglesia centenaria más alegre y más austera”, concluyó.
La problemática del empleo juvenil
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, dedicó su columna televisiva de esta semana, que coincidió con la fiesta de San Cayetano, a reflexionar sobre el problema del desempleo juvenil, ya que “en la Argentina, la proporción de jóvenes que no estudian ni trabajan es muy alta. Y, a la vez, es muy baja la calidad del empleo de aquellos que consiguen trabajo
Entre las “fallas principales” que inciden en esta realidad, mencionó “la dificultad de los jóvenes profesionales que acaban la carrera universitaria para conseguir empleo”; también las reformas educativas de los últimos años, que “han intentado mejorar el problema de la salida laboral de los estudios secundarios y sin embargo eso no se ha logrado. De hecho, los estudios secundarios no preparan para conseguir empleo”, afirmó.
En ese sentido, consideró que “la problemática educativa es fundamental para enfocar el problema del empleo juvenil”, además, “todos sabemos que un cierto aumento en la inserción escolar no ha sido acompañado de un aumento de la calidad de la educación” y “la mayor parte de los chicos que salen de la escuela secundaria están muy mal preparados para la universidad y para el trabajo. Por no hablar de la deficiente transmisión de los saberes básicos en el ciclo primario”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario