Mientras arrecian las presiones y campañas para legalizar al aborto en nuestro país, incluyendo organismos gubernamentales con sus recursos estatales, la prensa y sectores partidarios altamente ideologizados, dos voces más que autorizadas se han escuchado en las últimas horas, dando aliento a la Cultura de la Vida.La primera voz corresponde al decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Alfredo Buzzi (foto), que justificó su negativa a apoyar la despenalización del aborto, al sostener que "la vida debe ser respetada desde el instante de su concepción".
Buzzi señaló que "es conocido desde la antigüedad que la práctica del aborto se hace por medios ilícitos, pero la solución no es despenalizar, sino como en algunos países europeos de disponer de clínicas donde se puede realizar intervenciones con las reglas del arte de la medicina y entregar el bebé a padres que quieran adoptarlo".
Esto a pesar que, sin que nadie se lo pidiera y lejano a los auténticos problemas que hoy experimenta nuestra sociedad el Consejo Superior de la UBA, apoyó la despenalización del aborto, con 23 votos a favor, uno en contra y la abstención del citado profesional, decisión que tuvo lugar el último Miércoles.
Buzzi, quien se abstuvo en la votación, consideró que "si bien para el médico la vida es sagrada como el cuerpo humano, existen algunas excepciones puntuales (para realizar abortos) como son el riesgo de la vida de la madre por el embarazo o que está albergando en su vientre un feto anencéfalo, sin sistema nervioso central. En esas dos condiciones, el médico está autorizado a proceder legalmente a interrumpir el embarazo".
"El juramento de los médicos es respetar la vida desde el momento de su concepción, por ese motivo yo me abstuve", explicó Buzzi. Respecto a la resolución tomada por la casa de altos estudios, remarcó que "pasa a ser protocolarizada y está a disposición de cualquiera que quiera consultarla, pero esto no tiene un sentido ejecutivo, ya que la UBA puede legislar y asesorar, pero no ejecutar".
Luego, recordó que "el Código Penal justamente está de acuerdo con el juramento hipocrático en el sentido de que la vida debe ser respetada desde el instante de su concepción".
Precisamente, la segunda voz escuchada pertenece a quien fuera el único voto contrario en la votación. Se trata del médico Rodolfo Rothlin, del claustro de profesores, quien expuso que su postura responde a sus creencias biológicas sobre el momento en el que se inicia la vida. "No me siento mal por ser el único que votó en contra porque yo no quiero convencer a nadie", dijo, y agregó: "Como médicos, nosotros defendemos la vida. Sólo pido que como quien ejecuta un aborto es un médico pueda no hacerlo en el caso de que considere que está atentando contra la vida", al reclamar la objeción de conciencia para los profesionales.
Para quien siga de cerca esta campaña pro-abortista sabrá que se están ejerciendo presiones a los tres poderes del Estado ya que jueces que no han dado lugar a recursos de amparo o autorizaciones judiciales para practicar abortos están amenazados con pedidos de juicio político, mientras que diputados y senadores reciben pedidos, reclamos, quejas por promesas electorales incumplidas en este tema y proyectos de ley para ser debatidos en las cámaras legislativas.
Hasta la propia presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, recibe presiones en este sentido y ha tenido que desarmar acciones políticas o iniciativas estatales. No obstante, según se da a conocer desde su entorno, está absolutamente en contra de sancionar una ley del aborto en nuestro país. Probablemente, la presión que recibe la primera dama se encuentre principalmente en su alcoba presidencial ya que es conocida la posición abortista de Néstor Kirchner.
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