
La empresa biofarmacéutica Geron fue autorizada el viernes por la agencia gubernamental estadounidense Food and Drugs Administration (FDA) para usar células estaminales provenientes de embriones humanos en tratamientos médicos, especialmente para tratar afecciones serias en la columna vertebral.
Esto debería ser ampliamente rechazado por cualquier que respete al individuo humano. Seguramente, el repudio no es generalizado y mayoritario por desconocer que con estos tratamientos se está sacrificando seres humanos y desde el punto de vista ético esto solo puede recibir un juicio negativo".
La investigación sobre las células estaminales embrionarias ha despertado un debate en la comunidad científica internacional sobre la licitud ética de matar embriones humanos con fines experimentales. Por un lado, algunos científicos justifican la muerte de los embriones alegando que servirá para curar enfermedades o simplemente niegan que los embriones concebidos sean seres humanos. Por el otro, expertos explican que no es necesario matar para conseguir las mismas células y defienden la vida en su fase inicial.
Conociendo a las células estaminales
Las células estaminales -también conocidas como células madres, troncales o germinales-, son células maestras que tienen la capacidad de transformarse en otros tipos de células, incluidas las del cerebro, el corazón, los huesos, los músculos y la piel. Hasta el momento se ha confirmado que hay células estaminales en el cordón umbilical, la placenta, la médula ósea y en los embriones.
Estas células estaminales están contenidas en los embriones humanos de sólo días de concebidos. A este tipo de células se les llama pluripotenciales porque pueden convertirse en prácticamente cualquier órgano y permiten al embrión desarrollarse y convertirse en un cuerpo totalmente formado. Cada blastocisto o blástula, es decir un embrión de cinco días de concebido, es una esfera hueca formada por alrededor de 100 células.
Las células de la capa externa formarán la placenta y otros órganos necesarios para sustentar el desarrollo fetal en el útero. Mientras que las células internas formarán casi todos los tejidos del cuerpo. Es por ello que, teóricamente, si se aprende cómo hacerlas crecer y las manipulan, se podrían originar tejidos u órganos nuevos en el laboratorio para implantarlos en pacientes y curar enfermedades.
Hay que evitar la muerte de una persona
Lo grave de esta situación es conocer que ocurre cuando las células estaminales son extraídas del embrión: este ya no puede seguir desarrollándose y muere. Esto es moralmente un crimen porque implica la destrucción de vida humana en su primera fase. Aunque cueste entenderlo investigadores que realizan este tipo de procedimientos consideran que la vida humana "es un ser humano en proceso
De todos modos, se pueden obtener estas células sin matar a los embriones. Por ejemplo se pueden utilizar las células estaminales de la placenta y el cordón umbilical. En este caso, la ciencia aprovecha las células que son desechadas naturalmente por la madre al momento del parto. Ni la placenta ni el cordón umbilical son vitales para el ser humano y pueden ser utilizados sin ningún problema ético.
Además, hay experimentos con células estaminales de la médula ósea que han logrado éxito. Estas células son obtenidas de niños o personas adultas que no se ven afectados por perderlas.
Buscando células estaminales
Generalmente, los científicos obtienen células estaminales embrionarias de los embriones que desechan las clínicas de fertilidad como parte de las técnicas de fertilización in vitro o "bebé probeta". Es sabido que estos procedimientos, implican en cada pareja interesada la fertilización de muchos óvulos pero no todos los óvulos fecundados -es decir con vida propia- son implantados en la mujer que los gestará. Algunos mueren, otros logran nacer y muchos son conservados congelados en los laboratorios para ser sometidos a experimentos, utilizados en otras parejas o simplemente ser desechados.
Sin embargo, han surgido grupos de científicos que a utilizando fondos privados, se dedican a producir embriones con el único fin de extraerles las células estaminales, destruyéndolos.
Los médicos pro-vida están a favor de la investigación de las células estaminales de adultos. Muchos ya trabajan usando células madres de adultos en transplantes de médula ósea para pacientes con cáncer, sin dañar al embrión humano. La alternativa radica en extraer estas células de personas adultas. El problema es que no son tan abundantes y no se reproducen tan fácilmente como la de los embriones, pero la respuesta es que se necesita más investigación en esta área para que eso sea posible.
Esto debería ser ampliamente rechazado por cualquier que respete al individuo humano. Seguramente, el repudio no es generalizado y mayoritario por desconocer que con estos tratamientos se está sacrificando seres humanos y desde el punto de vista ético esto solo puede recibir un juicio negativo".
La investigación sobre las células estaminales embrionarias ha despertado un debate en la comunidad científica internacional sobre la licitud ética de matar embriones humanos con fines experimentales. Por un lado, algunos científicos justifican la muerte de los embriones alegando que servirá para curar enfermedades o simplemente niegan que los embriones concebidos sean seres humanos. Por el otro, expertos explican que no es necesario matar para conseguir las mismas células y defienden la vida en su fase inicial.
Conociendo a las células estaminales
Las células estaminales -también conocidas como células madres, troncales o germinales-, son células maestras que tienen la capacidad de transformarse en otros tipos de células, incluidas las del cerebro, el corazón, los huesos, los músculos y la piel. Hasta el momento se ha confirmado que hay células estaminales en el cordón umbilical, la placenta, la médula ósea y en los embriones.
Estas células estaminales están contenidas en los embriones humanos de sólo días de concebidos. A este tipo de células se les llama pluripotenciales porque pueden convertirse en prácticamente cualquier órgano y permiten al embrión desarrollarse y convertirse en un cuerpo totalmente formado. Cada blastocisto o blástula, es decir un embrión de cinco días de concebido, es una esfera hueca formada por alrededor de 100 células.
Las células de la capa externa formarán la placenta y otros órganos necesarios para sustentar el desarrollo fetal en el útero. Mientras que las células internas formarán casi todos los tejidos del cuerpo. Es por ello que, teóricamente, si se aprende cómo hacerlas crecer y las manipulan, se podrían originar tejidos u órganos nuevos en el laboratorio para implantarlos en pacientes y curar enfermedades.
Hay que evitar la muerte de una persona
Lo grave de esta situación es conocer que ocurre cuando las células estaminales son extraídas del embrión: este ya no puede seguir desarrollándose y muere. Esto es moralmente un crimen porque implica la destrucción de vida humana en su primera fase. Aunque cueste entenderlo investigadores que realizan este tipo de procedimientos consideran que la vida humana "es un ser humano en proceso
De todos modos, se pueden obtener estas células sin matar a los embriones. Por ejemplo se pueden utilizar las células estaminales de la placenta y el cordón umbilical. En este caso, la ciencia aprovecha las células que son desechadas naturalmente por la madre al momento del parto. Ni la placenta ni el cordón umbilical son vitales para el ser humano y pueden ser utilizados sin ningún problema ético.
Además, hay experimentos con células estaminales de la médula ósea que han logrado éxito. Estas células son obtenidas de niños o personas adultas que no se ven afectados por perderlas.
Buscando células estaminales
Generalmente, los científicos obtienen células estaminales embrionarias de los embriones que desechan las clínicas de fertilidad como parte de las técnicas de fertilización in vitro o "bebé probeta". Es sabido que estos procedimientos, implican en cada pareja interesada la fertilización de muchos óvulos pero no todos los óvulos fecundados -es decir con vida propia- son implantados en la mujer que los gestará. Algunos mueren, otros logran nacer y muchos son conservados congelados en los laboratorios para ser sometidos a experimentos, utilizados en otras parejas o simplemente ser desechados.
Sin embargo, han surgido grupos de científicos que a utilizando fondos privados, se dedican a producir embriones con el único fin de extraerles las células estaminales, destruyéndolos.
Los médicos pro-vida están a favor de la investigación de las células estaminales de adultos. Muchos ya trabajan usando células madres de adultos en transplantes de médula ósea para pacientes con cáncer, sin dañar al embrión humano. La alternativa radica en extraer estas células de personas adultas. El problema es que no son tan abundantes y no se reproducen tan fácilmente como la de los embriones, pero la respuesta es que se necesita más investigación en esta área para que eso sea posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario